Siguiendo tradiciones

Desde la Residencia Valle del Cidacos de Calahorra os vamos a contar como vivimos el día 3 de febrero, que fue San Blas.

Primero nuestras monitoras nos contaron quién fue San Blas y nos dijeron que fue obispo además de médico, y que era conocido por sus curas milagrosas. Su milagro más conocido fue cuando un 3 de febrero salvó a un niño al que se le había clavado una espina en la garganta. A partir de entonces San Blas se convirtió en patrón de las enfermedades de garganta.

Desde entonces, en Calahorra, es tradición ir ese día a la catedral para bendecir todo tipo de alimentos, y eso es lo que nosotros hicimos. Compramos unos roscos bañados con azúcar, que son típicos de ese día, los colocamos en unas cestas y nos fuimos a bendecir. Una vez allí el cura dedicó unas palabras a San Blas y después, con agua bendita, fue echando a todos los alimentos. Una vez bendecidos regresamos a la residencia, donde nos los comimos para merendar y ¡vaya merienda tan deliciosa!

Nos quedamos muy contentos porque además de haber aprendido quién fue San Blas, disfrutamos de una buena merienda.

Fdo: Fernando Garbayo