Este mes de diciembre un grupo de nuestra asociación tuvieron la oportunidad de visitar el Centro de Día de AADISA, en Alfafar (Valencia), para conocer de primera mano el avance de las obras de reconstrucción. Como sabéis, formamos parte de este nuevo inicio gracias al proyecto solidario que impulsamos juntos estas pasadas navidades, “Juntos por un nuevo comienzo”, con el que recaudamos 6.859,50 €.
Durante la visita desde el primer momento nos hicieron sentir parte de su hogar. Las personas usuarias y profesionales del centro nos recibieron con una pancarta creada por ellos mismos: “Bienvenidos calagurritanos. Gracias Asociación IGUAL A TI”. Ese gesto resumía la gratitud que sienten hacia nuestra asociación.
Rosa, la directora del centro, nos mostró las instalaciones y nos explicó todo lo que han podido reconstruir gracias a las aportaciones recibidas. También nos relataron cómo vivieron aquel día marcado por la DANA y las duras historias personales que dejó a su paso.
Escuchar directamente a quienes sufrieron aquella tragedia fue sobrecogedor. Conocimos a Esther, usuaria del centro, que junto a sus padres —de más de 80 años— quedó atrapada en su casa mientras el agua alcanzaba metro y medio de altura. La mantuvieron durante horas sobre un colchón para evitar que se ahogara, temiendo que sus propias fuerzas no resistieran más.
También escuchamos a Pilar Soriano, miembro de la junta directiva de la asociación, que salvó a su padre y a su hermana Loli, usuaria del centro de día con movilidad reducida subiéndolos al piso superior justo antes de que el agua entrara en la vivienda. Meses después, en medio del caos, una empresa contratada para reparar los daños terminó estafándola, algo que, nos contaba, les ha ocurrido a muchas familias afectadas.
Incluso Rosa la directora del centro nos relató el caso de Arantxa una madre que, aterrorizada ante la subida del agua, llegó a atarse a su hija con la idea de no separarse pasara lo que pasara.
Historias como estas, que ya conocíamos por los medios, cobran una dimensión completamente distinta cuando las escuchas mirándoles a los ojos. Son testimonios que remueven, que conmueven y que te hacen comprender el verdadero valor de lo que conseguimos entre todos.
Tras compartir todas estas vivencias, tuvieron un detalle precioso con nosotros: nos invitaron a comer una auténtica paella valenciana, preparada con todo el cariño. Un momento que nos permitió seguir conversando con ellos, ya desde la cercanía y la calma, sintiendo aún más la conexión con este proyecto.
Queremos reconocer a todas las personas que hicieron posible esta iniciativa. Gracias por vuestra implicación, por responder con entusiasmo cuando se propuso este proyecto, por demostrar que cuando nos unimos somos capaces de cambiar realidades y devolver ilusión a quienes más lo necesitan.
Este viaje no solo nos ha permitido ver el fruto de nuestra ayuda; nos ha recordado que cada gesto cuenta, que nuestra solidaridad tiene un impacto real y que juntos somos capaces de alumbrar nuevos comienzos.
Gracias, de corazón, por hacerlo posible.
